December 22, 2011
se dijo a sí: “nadaré, nadaré y nadaré.”

Y así fue, nadó, nadó y nadó. Y así como era de esperarse, nada se dio ni nada se derivó. Pero siguió nadando, nadando y nadando. Justo en ese lacónico santiamén vino a llegar esa embozada imagen de lo suspirado. Instantes después con los brazos ya cansados, esa imagen se vino a desnudar, y con un desencanto distendido, esos brazos decidieron no dar más.

se dijo a sí: “tan sólo flotaré.”
Sin ningún objetivo, se relajó, se entregó al mar y se dejo llevar. Nadie sabe dónde está. Unos dicen que se rindió, otros que se perdió y unos pocos que se encontró.