Aquel lapso de tiempo tan minúsculo y a la vez tan arrogante, porque conoce de su importancia y cuán vital siempre es. Ese parpadeo que por una mínima dilación a veces no nos lo deja ver, tan imprescindible es ese diminuto instante, que al no ser atinado extingue lo que pudo ser próximo y que siempre fue anhelado. Por neto azar y suerte se puede percibir y presenciar, pero después sólo nos queda disfrutar y esperar, esperar a que vuelva a pasar.
jc
-
gishrm liked this
-
juancarlosocallaghan posted this